17 de September de 2018
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LA MOTIVACIÓN EN TIEMPOS DE CRISIS

LA MOTIVACIÓN EN TIEMPOS DE CRISIS

3 ACCIONES PARA MOTIVAR EMPLEADOS EN ÉPOCAS DE CRISIS

Comunicación más frecuente y más personalizada, reconocer públicamente a los empleados y ofrecerles sencillas pero simbólicas gratificaciones, así como realizar capacitaciones impartidas por  personal de más experiencia y conocimiento, son tres antídotos que una empresa puede aplicar contra la desmotivación en tiempos de vacas flacas.

1. Comunicación contra el estrés

Cuando la dirección de una empresa sabe que se viene un año difícil, lo primero que hay que hacer es contárselo a los trabajadores.

Cuando la gente está enterada y lo escucha de los mismos directores, la ansiedad disminuye.

Abrir un canal de comunicación ida y vuelta donde logremos aumentar la frecuencia de los mensajes, responder a todas las preguntas de los empleados y establecer un contacto personal con cada uno de ellos. Es importante estar con el trabajador, de esa manera uno se da cuenta de lo que pasa y te sienten cercano.

Dicen que la comunicación es el mejor antídoto contra el estrés en tiempos difíciles. Muchas empresas no cuentan la realidad a sus trabajadores para no generar nerviosismo e improductividad.

La comunicación debe ser directa y realista, con un tono positivo que motive, pero que no genere falsas expectativas. No hay que engañar a la gente, pero tampoco decirles que se van a hundir.

2. Retener talento

Hacer una lista de las personas que consideraban clave. Trabajar en planes de desarrollo, no sólo de personal, sino de personas.

Es un error recortar personal en tiempos difíciles. Las crisis suelen ser estacionales, y es importante retener a las personas con experiencia, en las que invirtieron tiempo y dinero.

Hay formas de motivar a los empleados sin hacer grandes inversiones.

Realizar una encuesta de clima y satisfacción a los empleados permite identificar las acciones que se pueden tomar.

Por otro lado aconsejamos a las empresas dar reconocimientos, que son alternativas motivacionales que no cuestan mucho. Por ejemplo, incentivar el deporte, que los trabajadores participen en tareas comunitarias en horarios de trabajo, o dar días adicionales de vacaciones.

3. Capacitación al máximo

Cuando las cosas se ponen un poco más difíciles, la creatividad y la innovación son importantes.

Hay que garantizarle a los trabajadores que tienen la posibilidad de alcanzar nuevas responsabilidades.

Por eso, las crisis son un buen momento para incentivar las capacitaciones.  En tiempos difíciles, requieres gente más preparada. Pueden diseñarse esquemas internos. Por ejemplo, los que más conocen la compañía pueden preparar talleres de dos o tres horas e impartirlos dentro de la organización.

 

Psp. Laura González Bonorino